Archivo de la etiqueta: maridaje de vinos con pescado

Maridaje de pescado y vino

Muchas veces me preguntan en las Catas sobre los maridajes entre el vino y el pescado. No se tiene nada claro qué vino disfrutar cuando se come pescado. Voy a dar unas líneas importantes que luego se pueden desarrollar poniendo marcas, nombres y apellidos.

Voy a destacar 4 categorías en función del tipo de pescado; 

  1. Pescados magros, con poca grasa como el lenguado, la perca, merluza. Para este tipo de pescados mejor tirar de vinos con sabores ácidos, refrescantes y con aromas cítricos y ligeros como los elaborados con Viura, Chardonnay,  Sauvignon blanc, un vinho verde o  un verdejito. La sidra asturiana (no la guipuzcoana de Astigarraga), tampoco es ninguna mala opción. Por supuesto también maridará excelentemente con un tinto joven afrutadito. Ojo a las salsas de acompañamiento, sobre todo en el caso de la merluza. 
  2. Pescados semigrasos con mayor porcentaje de grasa entre 2,5 y 5% entre los que hay pescados blancos y azules como son la dorada, la lubina, el pargo, trucha, bacalao o rape. En este caso los vinos deben tener más cuerpo con aromas más complejos. Vinos con tanicidad y cuerpo presentes para combinar y ligar en boca con esa grasa sana, sana llena de omega 3 – linolénico – de este tipo de pescados. Para ello iremos a vinos blancos más estructurados y tintos con una semicrianza en barrica de roble. Vinos blancos con crianza y cavas. De los tintos, nos iremos a uvas como la Syrah, la Garnacha, la Bobal, la mencía o la Merlot todas con crianza, aunque sean robles. Rosados también de las mismas uvas. También se pueden disfrutar con la tinta tempranillo con unos meses de barrica o con vinos de coupage tipo tempranillo, cabernet, syrah y merlot o monastrell. Sobre los blancos, yo los maridaría con vinos elaborados con Gewürztraminer, Riesling, Chardonnay, Albariño o Viognier. Por supuesto cavas rosaditos o blancos con una buena reserva en botella, preferentemente tipo brut o brut nature.
  3. En este apartado, el de los pescados grasos nos encontramos el atún, el salmón, el bonito….aquí nos tenemos que ir al rango de vinos aún con más potencia y mås aromas terciarios para enjugar los ácidos grasos en boca. Expresiones minerales, tabaco, vainillas, pimientas… Tintos y blancos con mayor crianza en barrica, tempranillos, monastrell, cabernet sauvignon, Petit verdot, tintilla de rota y vinos blancos y cavas reserva con 2 o 3 años de crianza en botella, preferentemente de pinot noir y secos. 
  4. Pescados en salazón o salados como las anchoas, sardinas, arenques y todos los ahumados. En este apartado nos iríamos a vinos más salinos y secos, cítricos y  minerales. Por ejemplo vinos de la zona de Sanlúcar y Cádiz. Una buena manzanilla, jerez o un amontillado. También combinan excelentemente los albariños y la seca palomino.  Vinos con aromas cítricos como una chardonnay, moscatel seco, un txacolí o un buen rosado. No olvidemos una buena sidra, en este caso mejor la vasca de Astigarraga, con más cuerpo y mayor glicérico que la asturiana ideal para este tipo de pescados. No nos podremos olvidar de una buena cerveza – aunque este post es de maridaje de pescado y vino- tipo Alhambra 1925 con cuerpo y notas golosas para contrarrestar esa salinidad…pero eso para otro post…
  5. Nacho Terol

    nacho.terol@eventosdeautor.com

    www.eventosdeautor.com